::: Prevención 101_4

Published on June 2nd, 2014 | by Carmen Cristina Gonzalez

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Si estás sentado más de 5 horas, tienes el doble de riesgo de insuficiencia cardíaca

Un gran estudio de hombres en California por encima de 45 años de edad encontró que ser muy sedentario fuera de las horas de trabajo y no pasar mucho tiempo haciendo actividades físicas moderadas a intensas, se asoció con un riesgo 2,2 veces mayor de desarrollar insuficiencia cardíaca (IC).

Aunque los beneficios de la actividad física en el riesgo de enfermedad coronaria están bien establecidos, se sabe menos acerca de sus efectos sobre la IC. El riesgo de la conducta sedentaria prolongada en la IC es desconocida. La IC es una enfermedad cardiovascular que afecta cerca de 5,7 millones de estadounidenses con > 600.000 casos incidentales al año. Aproximadamente el 20% de los adultos será diagnosticado con IC durante su vida. Más de 8 millones de personas pueden estar viviendo con IC en 2030, solo en Estados unidos, un aumento del 23% en prevalencia. Los negros y los hispanos pueden tener una mayor prevalencia y los hombres tienen un mayor riesgo que las mujeres.

De acuerdo con la Asociación Americana del Corazón, la mitad de las personas que desarrollan insuficiencia cardiaca morirá en los próximos 5 años. Este estudio sugiere que la actividad física y el sedentarismo pueden ser objetivos de intervención importantes para la prevención de la IC.

Aunque los estudios están empezando a mostrar cómo el ser muy sedentario tiene un efecto perjudicial sobre los resultados cardiovasculares, independientemente de la actividad física, según los autores, el efecto en la IC no está claro. Además, la mayoría de los estudios previos de la actividad física y su potencial efecto protector sobre la IC se han realizado en sujetos de raza blanca.

Los investigadores analizaron datos de 82.695 hombres étnica y racialmente diversos que tenían entre 45 y 69 años de edad sin IC prevalente en enero de 2000, que participaron en el Estudio de Salud Masculina de California y que fueron seguidos durante 10 años. La actividad física, las características sociodemográficas, el tiempo de sedentarismo y las covariables de comportamiento fueron obtenidos  de los cuestionarios respondidos por los participantes; las covariables clínicas se determinaron a partir de registros médicos electrónicos. La IC incidental fue identificada de acuerdo a los registros electrónicos.

El tiempo de sedentarismo fue determinado por las respuestas a la pregunta “Fuera del trabajo, ¿cuántas horas al día pasas viendo la televisión, sentado en una computadora, o leyendo?” Los participantes fueron clasificados en tres categorías: < 2, 3 a 4, o > 5 horas al día de actividad sedentaria.

También se les pidió a los participantes que indicaran la frecuencia con que habían participado en 17 actividades de intensidad moderadas y vigorosas en el último mes y en base a sus respuestas, fueron clasificados en terciles: < 470, 471 a 1584 y > 1585 equivalentes metabólicos (MET) minuto de actividad física a la semana.

El estudio fue publicado en la edición de enero 2014 de la revista Circulation: Heart Failure por Deborah Rohm Young y colaboradores, del Kaiser Permanente Southern California, Pasadena. Durante un seguimiento promedio de 7.8 años (646.989 personas-año), hubo 3.473 diagnósticos incidentales de IC. Controlando por tiempo de sedentarismo, factores sociodemográficos, hipertensión, diabetes mellitus, niveles de lípidos desfavorables, índice de masa corporal, tabaquismo y dieta, la incidencia de insuficiencia cardíaca disminuyó entre los niveles de actividad física: 7.8, 4.9 y 3.8 por 1.000 personas-año para las categorías baja, media y alta respectivamente. Comparado con la categoría de mayor actividad física, las razones de riesgo ajustadas (RR) fueron 1,52 (Intervalo de confianza del 95% [IC]: 1.39-1.68) para la categoría baja y 1,17 (IC95%: 1.06-1.29) para la categoría media. El riesgo de IC fue mayor en la categoría de más baja actividad física comparado con la categoría media (RR: 1.30 [IC 95%: 1.20-1.42]) con una tendencia significativa (P<0.0001).

Hubo 3,9 casos por 1.000 personas-año para la categoría con menor tiempo de sedentarismo, 5,6 para la categoría intermedia y 8,8 para la que tenía mayor tiempo de sedentarismo (imagen). Comparado con la categoría de bajo tiempo de sedentarismo, las RR ajustadas fueron 1.13 (IC 95%: 1.04-1.24) y 1,34 (IC 95%: 1.21-1.48) para las categorías de sedentarismo medio y alto respectivamente) con una tendencia significativa (P<0.0001).

Se evaluó el grado en el que la actividad física y el tiempo de sedentarismo se solaparon con la estadística Gamma. La figura ilustra las RR ajustadas a la actividad física en conjunto con las categorías de tiempo de sedentarismo. Los hombres en las categorías de más baja actividad física y en la más alta de tiempo de sedentarismo, aquellos que  se sentaron durante cinco o más horas al día (aparte de las que lo hacen en el trabajo) e hicieron poco ejercicio, tuvieron un riesgo de IC 2,2 × (IC 95%, 1,84-2,53) comparado con los hombres en las categorías de mayor actividad física y de bajo tiempo de sedentarismo.

La categoría de baja actividad física tuvo un riesgo 53% mayor de IC en los hombres con hipertensión. El riesgo de IC se incrementó en las categorías de tiempo de sedentarismo media y alta en los hombres sin hipertensión y en la categoría de sedentarismo alto en aquellos con hipertensión.

Las asociaciones probablemente son similares en las mujeres, según la Dra. Deborah Rohm Young: “Es un mensaje de dos vertientes: “Siéntese menos y muévase más” y “Siga las recomendaciones de los lineamientos  nacionales de Estados Unidos de 150 minutos de actividad física moderada a la semana’.

Un poco más de uno de cada 10 participantes (13,2 %) tenían cardiopatía isquémica al inicio del estudio. Los bajos niveles de actividad física confirieron un mayor riesgo de IC en hombres con o sin cardiopatía isquémica preexistente. Sin embargo, ser muy sedentario fue vinculado con un riesgo significativamente mayor de IC sólo entre los hombres sin cardiopatía isquémica previa, posiblemente debido a que el tamaño de la muestra de pacientes isquémicos era demasiado pequeña.

Según los autores, el estudio tuvo un poder limitado para detectar asociaciones significativas entre la actividad física o sedentarismo y la IC en los hombres de raza negra o asiática. Sin embargo, se evidenció un riesgo similar de IC de ser sedentarios y menos activos entre los hombres blancos e hispanos, categorías de índice de masa corporal, hipertensión al inicio del estudio y cardiopatía isquémica prevalente.

Es importante destacar que el estudio no examinó si los hombres trabajaban en trabajos sedentarios o si estaban retirados o si habían participado en actividades de baja intensidad como caminar, y los datos se basaron en las respuestas de los entrevistados.

Vía: Texto Original http://ow.ly/xwhA2

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About the Author

Carmen Cristina Gonzalez

Periodista venezolana egresada de la Universidad Católica Andrés Bello (Venezuela). Amante de la semblanzas y las entrevistas de personalidad, así como de la promoción de una vida saludable. Soy una enamorada empedernida de mi hija quien me ha enseñado que el amor no tiene límites.


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