::: Nutrición no comer

Published on July 3rd, 2013 | by Carmen Cristina Gonzalez

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“Mi hijo no quiere comer”

Esta es sin duda una de las preocupaciones más comunes de los padres sobre sus hijos. Se estima que entre 10 a 25% de los niños en edad preescolar presentan cierto rechazo a la comida o falta de apetito, cuyas causas más comunes son: un simple capricho, una percepción errada de los padres o como parte de los síntomas de una patología subyacente. Lo importante es que el pediatra o especialista realice una evaluación médica integral para determinar cuál es el estado de salud del infante y así lograr un diagnóstico acertado.

Los expertos  sostienen que la causa más común de esta conducta se fundamenta en el deseo de los padres que sus hijos coman en mayor cantidad o que mejoren sus hábitos alimenticios. Al evaluarlos, estos niños tienen un peso y estatura acorde con su edad, y los exámenes paramédicos son normales. Sin embargo, al realizar un recuento de dos días de sus comidas diarias observamos que aunque el niño come en cantidades más o menos adecuadas, el menú es poco variado y está basado en productos industrializados, con muchas harinas y azúcares. Es aquí cuando se recomienda un cambio en la dieta e ir introduciendo poco a poco alimentos nuevos, sin presionar y respetando los tiempos de cada niño.

El rechazo a comer también se presenta en niños que son muy intranquilos y tremendos.  Aunque la evaluación y los exámenes médicos son normales, son pacientes que no se sientan a comer, no tienen un patrón de conducta regular y es muy probable que tengan padres complacientes que no han podido establecer los hábitos alimenticios y conductuales. En estos casos, también se aconseja implantar una serie de normas de disciplina en el hogar y en caso de ser necesario, se remite a un psicólogo. Algunos niños pueden presentar deficiencia de un mineral en específico y por ello, se recomienda un suplemento alimenticio.

La situación que más preocupa ocurre en pacientes que por no comer o por una alimentación inadecuada, tienen un déficit de peso y talla debido a un problema orgánico. Las patologías más frecuentes asociados a la falta de apetito son: infecciones virales respiratorias recurrentes, adenoides hipertróficas o inflamadas, infecciones de orina, alergias alimentarias, trastornos renales, enfermedades crónicas gastrointestinales, entre otros. El tratamiento requiere la consulta con otros especialistas dependiendo de la afección que presenta el niño.

Lo más importante  es recurrir al pediatra o médico de cabecera cuando se sospeche que el infante no está alimentándose bien. Será este quien tenga la última palabra y podrá dar las indicaciones respectivas dependiendo del diagnóstico. Todavía muchos padres tienen la creencia de que mientras un niño más come, más sano estará; y eso es totalmente errado. Esta manera de pensar lo que hace es promover la obesidad temprana.

Consejos útiles

Aquí una serie de recomendaciones para crear buenos hábitos alimenticios y evitar desarrollar la aversión a la comida en los niños:

–       De un buen ejemplo.

–       Deje a los niños cocinar o ayudar a preparar la comida.

–       Las comidas deben ofrecerse en la mesa, sentados y sin distracciones, como la televisión.

–       Alimente a su hijo con lo que le gusta siempre que sea un alimento adecuado.

–       Sirva los alimentos nuevos una y otra vez, siempre en POCA CANTIDAD. Comience por una pequeña cantidad de 1-2 cucharadita una vez al día y luego aumente progresivamente. Si un nuevo alimento causa angustia, retírelo y pruebe algo diferente que se asemeje a un alimento preferido.  No dar dos nuevos alimentos juntos.

–       No forzar a su hijo a comer alimentos que no puede tolerar. Respete siempre las aversiones de su hijo.

–       Establezca un horario (tres comidas y entre dos y tres meriendas). Las comidas debe estar espaciadas por al menos dos horas después de las meriendas o tres horas después de las comidas principales.

–       Ofrecer alimentos sólidos primero.

–       Prepare los nuevos alimentos como el niño los prefiere  (igual aspecto, color, textura) La comida debe ser suave en textura, poco condimentada y de color agradable.

–       No permitir jugos, leche u otros alimentos entre comidas. Si el niño solicita algo, sólo ofrecer agua.

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About the Author

Carmen Cristina Gonzalez

Periodista venezolana egresada de la Universidad Católica Andrés Bello (Venezuela). Amante de la semblanzas y las entrevistas de personalidad, así como de la promoción de una vida saludable. Soy una enamorada empedernida de mi hija quien me ha enseñado que el amor no tiene límites.


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